No hay nada como tener estudios

Alberto C. C. tuvo una infancia difícil por lo que no pudo acabar ni los estudios elementales.
Aunque tuvo su momento de gloria ya que se especializó en el robo a mano armada a sucursales bancarias.
Esta carrera quedó truncada cuando fue detenido y un juez le condenó a diez años y un dia.
A Alberto lo de un dia le parecía una tomadura de pelo, por lo que aprovechó el tiempo libre de la prisión para estudiar. Además comprobó que le servía para reducir condena.
Y como habia tenido relación con bancos decidió estudiar Económicas.
Lo que no habia estudiado en la infancia, lo hizo ahora sacando unas notas inmaculadas para asombro de todos.
Una vez que ya estuvo libre, y con ese expediente académico, no tuvo problemas en conseguir  trabajo.
Como no podía ser de otra manera lo consiguió en un banco.
Alberto C. C. fue unos de los mayores defensores de las preferentes.
En la actualidad está a la espera de un indulto del Gobierno para no ir a la cárcel.

Publicado desde WordPress para Android

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo #microrrelato

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s