Historias del Bar Sovia. 1

Lucas había llegado con tiempo al Bar Sovia. Allí es donde solía quedar con Sonia. Era su punto de partida, es donde decidian lo que iban a hacer esa tarde.

Conoció a Sonia unos meses atrás. Todo surgió de manera rápida y natural. Junto a ella empezó a sentir una tranquilidad de ánimo que hacia tiempo no tenía. Comenzaba a sentirse feliz y afortunado. Con ella podía hablar sin alzar demasiado las barreras, además en la cama congeniaron desde la primera vez. Sin duda la vida de Lucas había ido a mejor.

Pero desde hoy por la mañana todo había cambiado. Se sentía infeliz y desdichado. Lucas conocía el motivo, este proceso se ha repetido muchas veces a lo largo de su vida. La hora de la cita se estaba acercando, debía llegar hasta el final y acabar con esta desazón.

El problema de Lucas es su imposibilidad de llegar a ser feliz, después de un tiempo de relación, no quiere seguir con ella. Tiene miedo a plantearse un futuro conjunto con esa persona. Es como si un mecanismo en su mente le hiciera saltar una alarma, un despertador que le hace volver a su gris monotonia, en donde no hay problemas pero tampoco hay demasiadas alegrias.

Es verdad que esta vez se estaba rebelando contra esta idea pero siempre le ocurría lo mismo, y al final claudicaba de sus sentimientos. Este hecho le iba haciendo cada más mella en su interior que se iba consumiendo poco a poco. Su manera de cortar la relación cada vez se hacia más brusca, más dolorosa para la otra persona.

Estaba llegando la hora. Lucas se dio por vencido finalmente. No iba a seguir con Sonia. Se autoconvenció que el futuro junto a ella iba a estar marcardo por la infelicidad. Cuando vio entrar a Sonia, su rostro le confirmó este pensamiento. Ella llegó seria, anodina. Lo que antes era  belleza ahora se ha convertido en frialdad.

Sonia se sentó junto a Lucas. Las últimas dudas afloran en su cabeza, no sabe si está haciendo lo correcto. Este momento de duda es aprovechado por Sonia que le anuncia que no quiere seguir con él. Lo suelta de sopetón, sin dejar demasiadas opciones. Lucas se queda atónito. Sonia le confiesa que desde hace tiempo el brillo del inicio de su relación se ha perdido. Ella se le levanta y deja a Lucas con una nueva perspectiva de la vida que no se imaginaba. La desdicha de ser abandonado.

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